Hay humor más allá de El Club de la Comedia

“Las feministas sois unas amargadas”. ¿Qué mujer de esta sala que alguna vez se haya etiquetado como feminista ante un público masculino -y quien dice público, dice Twitter- no ha escuchado esa frase o alguna de sus variantes?

Pues no, señores, nada que ver. Hay muchas mujeres con sentido del humor, y también hay algunas con talento y ganas de compartirlo en público. Cuando se dice que no hay humor hecho por mujeres, no se dice la verdad y quiero pensar que tampoco se miente. ¿Será desconocimiento? Porque las mujeres tenemos barreras en todas las profesiones, y las cómicas no iban a ser menos. Las hay en cantidad, de calidad, y para todas las sensibilidades.

Para las descaradas

Para Amy Schumer, hablar de cosas intrascendentes es totalmente compatible con hablar de otros que sí lo son, “como querer que se corran mucho en tus tetas y no querer que se venda armas a enfermos mentales o maltratadores que maten a tus seres queridos”. Ni un sólo tapujo para tratar la sexualidad ni los cuerpos más allá de lo heteronormativo. Altamente recomendada si disfrutas sonrojando a tu amiga más fina.

Para toda la familia

Al principio parece de lo más políticamente correcta, pero no hay que dejarse engañar por las apariencias. El lema de Sarah Silverman es algo así como que los chistes de caca cohesionan, hacen reír a todas las generaciones, y ella lo lleva al extremo. También es una activista por el derecho de las mujeres al aborto. “Los científicos dicen que el esperma huele, es decir, que tiene células capaces de percibir olores, y ya sabéis qué significa eso… ¡el esperma es vida! ¡Hay que legislar eso, joder! ¿Creéis que si antes de hacerse una paja les hiciéramos ir a una clínica para enseñarles en una ecografía como son sus espermatozoides dentro de sus testículos volverían a cascársela más?”

Para las poderosas

“A las mujeres poderosas nos gusta el sexo más duro, sentirnos sumisas porque siempre andamos con todo bajo control. Fuera de la cama soy la jefa, así que quiero que en la cama lo seas tú. Y aún así seguiré siendo la auténtica jefa, porque te estoy diciendo lo que tienes que hacer, ¡cabrón!”. Ali Wong expresa así lo que a priori es una de sus contradicciones, que al final resulta tener mucho sentido. El machismo en el mundo laboral es uno de sus temas estrella. En su monólogo Baby Cobra, aprovecha su embarazo para denunciar el doble rasero con el que se juzga a un padre y a una madre. Por ejemplo, por alabar al progenitor por acudir a todas las citas médicas, y nadie le dice nada a ella… a pesar de que también va. (Es una broma).

Para las transversales

“Si hubiera unas olimpiadas de la opresión, yo ganaría la medalla de oro. Soy palestina, musulmana, mujer, discapacitada y vivo en Nueva Jersey”. Este es el resumen de las opresiones a las que se enfrenta en su día a día Maysoon Zayid, que no le han impedido ser autora de una charla TED. Ilustra esta discriminación con una anécdota de sus años de la universidad “el departamento de teatro organizó una obra protagonizada por una chica con parálisis cerebral y no me podía creer que fuera a conseguir el papel principal. Pero no, se lo dieron a una chica que no la tenía. Cuando pregunté a la directora me dijo que era porque temía que no pudiese hacer las escenas de riesgo: perdone, pero si yo no puedo, ¡el personaje tampoco!

Para las nuevas generaciones

El humor no es sólo un producto de ocio. La exageración y, a veces, la ridiculización hace que veamos mas claras algunas situaciones, que nos toquen la fibra y, oye, quien sabe… ¡a lo mejor hasta luchamos por cambiarlas! Es lo que espera Pamela Palenciano de su conocidísimo monólogo “No sólo duelen los golpes”, basado en su historia personal, que lleva contando más de una década, con el que llena salas y que en YouTube han visto casi medio millón de personas. Tiene la habilidad de hacernos reír con un tema muy serio. Asegura que el humor y los feminismos le han servido para sanarse, para de- y re- construirse, porque es muy consciente de que a pesar de ser mujer y haber sido maltratada, también es europea, blanca y heterosexual, otros privilegios.

Para todas

Patricia Sornosa ha conseguido destacar desde una plataforma de comedia mainstream, Comedy Central, con una visión crítica de la sociedad heteropatriarcal. Para ella, tenemos que hacer autocrítica: el machismo no es sólo culpa de los hombres, es de la sociedad de la que formamos parte. No tolera que se hable de feminazis: “¿No es exagerar un poco comparar el feminismo con el nazismo? ¿tanto te jode limpiar el baño, Manolo?”.

¡El humor es fantástico para hacer propósito de enmienda! ¡Que este sea uno de nuestros propósitos!

One Reply to “Hay humor más allá de El Club de la Comedia”

  1. Se junta el desconocimiento, y un poco también que hay mucha gente que no está preparada para este tipo de humor, desgraciadamente. A ver si se consigue que más gente vea a Ali Wong en Netflix, o a Pamela en los teatros y/o youtube, etc…

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