Un nombre apropiado: del suelo pegajoso al techo de cristal

Nos hemos encontrado en la cola del paro. Tres miembros de una familia: el joven de dieciocho años y nosotras, ambas de treinta y dos. Él es mi ahijado, no le motiva la carrera que ha empezado y lo he arrastrado conmigo hasta el servicio de empleo para que atisbe un poco de realidad, para que abra los ojos al mundo y no pase por lo que yo he pasado. Leer más…